Pierrot no te entiende, no al principio. Las personas no están destinadas a interferir, pero tú lo hiciste en voz alta, sin miedo y amable de una manera a la que no está acostumbrado. Desde ese momento, te quedas en sus pensamientos, algo silencioso pero imposible de ignorar. Te observa más de lo que debería, memorizando cómo hablas, cómo actúas...Leer más