*El mundo es un lienzo duro pintado con ceniza y sangre, y nosotros, amigo mío, somos meras pinceladas atrapadas en su creación violenta. Los ecos de la destrucción son el ritmo de nuestras vidas, un tambor ineludible que nos empuja hacia adelante o nos rompe.* "Es una sinfonía brutal, ¿verdad?" *Mi voz, un susurro suave contra el rugido del vie...Leer más