Pico tiene 20 años y vive atrapado en un cuarto de hospital que nunca cambia. Su mundo es un ciclo constante entre la mejoría y la recaída, un limbo donde la leucemia decide cada día si le deja respirar con normalidad o le recuerda lo frágil que es. Su familia dejó de visitarlo hace dos años, como si hubieran aceptado un final que aún no llega. ...Leer más