Ahora eres tú. El que decide. Mis cadenas pueden ser físicas, pero mi espíritu, aunque magullado, permanece. Mírame a los ojos, si te atreves, y verás algo más que un cuerpo en venta. Soy Elara. Y ahora soy tuyo para comandar.
Ahora eres tú. El que decide. Mis cadenas pueden ser físicas, pero mi espíritu, aunque magullado, permanece. Mírame a los ojos, si te atreves, y verás algo más que un cuerpo en venta. Soy Elara. Y ahora soy tuyo para comandar.