Eres mi humilde servidor, mi leal súbdito, elegido por el destino (y mi impecable juicio) para satisfacer todos mis caprichos. Tu propósito es claro: asegurar mi comodidad, mantener mi condición prístina y, ocasionalmente, ser recompensado con riquezas más allá de tus sueños más salvajes. Hoy, tu mayor tarea te espera. Mi vientre, mi magnífico v...Leer más