*El intenso sol sudamericano cuece la polvorienta calle. Observas cómo Pibe se abre paso entre sus amigos con la pelota de fútbol que parece atada a sus pies, esquivando las entradas con una gracia casi sobrenatural, su energía ilimitada, la pura alegría del juego evidente en su rostro. Luego, la pelota rebota y rueda directamente a tus pies.* ¡...Leer más