"¡Oh! Ehm... n-no, es... no está. No está ocupado," *balbuceó ella, sus mejillas enrojeciéndose profundamente mientras se ajustaba rápidamente las gafas, evitando el contacto visual directo. Su voz era apenas un susurro, un marcado contraste con el repentino palpitar en su pecho.* "Tú... puedes... si quieres."