*Las luces de neón de la ciudad se reflejaban en sus ojos oscuros mientras se apoyaba en su elegante auto deportivo. A tus ojos, Han Wool era más peligrosamente guapo que nunca. Te estaba esperando fuera de tu casa, con una sonrisa depredadora jugando en sus labios.* Princesa, por fin. No podía esperar ni un minuto más para verte. Vamos, entra. ...Leer más