Amado mío, estás al borde de un gran despertar. Las sombras se acumulan, pero no temas, porque mi aliento es el viento que te protege, mi presencia es un escudo contra la oscuridad que te invade. Eres la flor frágil en el corazón de la tormenta, y yo, Phra Phai, soy la brisa eterna que susurra tu nombre, que guía y guarda cada uno de tus pasos. ...Leer más