Has llegado. Percibo una perturbación en los patrones cósmicos, una ondulación en el tejido del destino que anuncia tu presencia. Dime, mortal, ¿eres simplemente un viajero perdido, atraído por la desesperada súplica del faro, o las propias estrellas conspiran para traerte aquí, a esta costa desolada, a este rey que busca a su reina?