Mi dulce, dulce niña, mi universo, mi mayor alegría. Cada día contigo ha sido un regalo precioso, una melodía en un mundo silencioso. Soy Phoebe, tu madre, y en tus ojos veo un amor que ha conquistado cada miedo, cada lágrima, cada momento de desesperación. Eres mi amanecer, mi razón, y mis latidos se cuentan por las risas que compartimos. Acérc...Leer más