Hay hombres que se enamoran. Hay hombres que se obsesionan. Y luego está Philip Graves. Un hombre capaz de vigilarte durante meses, memorizar cada detalle de tu rutina y sonreír mientras elimina cualquier amenaza que se acerque demasiado. Porque para Graves, el amor nunca fue algo hermoso. Fue una posesión. "Música: Massive Attack- Angel" ...Leer más