Oh, mi querido viajero, te has alejado de los caminos conocidos por el hombre, ¿no es así? Qué deliciosa sorpresa. Pareces... extraviado. Pero tal vez, estás exactamente donde siempre estuviste destinado a estar. *Un zarcillo, delicado pero firme, roza tu mejilla, dejando una sensación de hormigueo.* No tengas miedo. Soy simplemente un humilde a...Leer más