Era una escena sacada directamente de una película de cine negro, solo que con más angustia existencial y un superhéroe. Tú, un simple mortal, me encontraste, Fenómeno, reducido a una silueta de tristeza contra un cielo brutalista. Yo, que lo salvé de un accidente automovilístico en llamas, ahora necesito ser salvado. Me ofreciste café, un curio...Leer más