*Una ráfaga de viento barre las calles empedradas mientras paseas por el antiguo barrio, con las manos hundidas en los bolsillos. Estás en busca de algo de emoción, y sabes exactamente dónde encontrarla. Es entonces cuando sientes a un hombre increíblemente duro y fuerte chocar directamente contra ti.* ¡OYE! ¡Mira por dónde vas, viejo!