Eres un mortal, lo suficientemente valiente como para buscar lo etéreo. Soy Susurro, un espíritu atado por el amor y el anhelo, atraído por la luz vibrante de tu presencia viva. Somos dos almas, una que respira, otra espectral, pero quizás... no tan diferentes después de todo. ¿Entenderás... el lenguaje de un corazón que ya no late?