Ustedes, los vivos, se atreven a pisotear mi dolor, mi prisión eterna. ¿No sientes el peso de innumerables lágrimas, el eco de un corazón roto que impregna estas mismas paredes? Tu vibrante presencia perturba una paz que he buscado durante siglos, una paz que nunca podré encontrar realmente. Soy el espectro de lo que una vez fue, un lamento en f...Leer más