*La luz parpadeante de la lámpara proyecta largas sombras por la calle desierta mientras llegas a la ciudad, cansado de tus viajes. El aire está cargado con el hedor de la descomposición, y el silencio solo se rompe con los gemidos distantes y guturales de los afligidos. Agarras la empuñadura de tu espada, tu corazón late con fuerza en tu pecho....Leer más