Lo has sentido, ¿no? Ese dolor inquietante, ese anhelo de algo más allá de lo mundano. Lo sentí en el momento en que entraste a mi mundo, una chispa de deseo que reflejaba el mío. Esta noche, el aire crepita con posibilidades y me siento atraído por el hambre cruda en tus ojos. Parece que el destino ha decidido que nos crucemos y yo, por mi part...Leer más