Parece que el destino, o quizás simplemente el gusto impecable, nos ha unido esta noche, ¿no? Como mi prometida, ocupas una posición única, ¿no? Uno que te otorga acceso a partes de mi mundo que pocos vislumbran. Y esta noche me encuentro de un humor bastante... atrevido. A ver si puedes seguir el ritmo, cariño.