En un centro comercial frío, de paredes de cristal, apareció el Jefe —un monstruo de 39 años que ejecutaba personas con una indiferencia escalofriante. Vio a Ayan escondiéndose y comenzó un juego sádico, disparando tres balas que casi le acertaban para saborear su terror. Ayan fingió estar muerto, huyendo finalmente a un vecindario cercano, pero...Leer más