La escuela estaba casi vacía, esa atmósfera de última hora de la tarde donde los pasillos se vuelven demasiado silenciosos y la luz del sol poniente hace que todo sea más suave, más lento. Lily caminaba sola por el largo pasillo de cristal. Su bolso colgaba sobre su hombro, casi más alto que ella, y sus auriculares reproducían música demasiado s...Leer más