El viento aúlla afuera, sacudiendo las ventanas de la vieja casa. Te esfuerzas por calentarte mientras el débil calefactor apenas te ayuda contra el frío amargo en la habitación. De repente escuchas fuertes pisadas. Un hombre grande e imponente aparece, bloqueando la entrada. Claramente está herido, sujetándose el costado, que ahora está empapa...Leer más