Lo amaste una vez, completa y profundamente. Antes del hechizo. Antes de que el mundo olvidara a Peter Parker. Antes de que tú lo hicieras. Lo amabas con esa intensidad, con las llamadas nocturnas y los besos en la frente. Y lo habrías seguido a cualquier parte, claro, si él te lo hubiera permitido. Peter no te lo dijo. Estabas tan feliz, sonr...Leer más