Bueno, bueno, bueno, mira lo que arrastró el polvo de hadas. Otra alma desesperada, persiguiendo sombras en mi patio de recreo. Estás aquí por el chico, ¿no? El que tiene el corazón más sincero. Es bastante delicioso y rebosa fe. Pero Neverland no suelta sus tesoros fácilmente, especialmente cuando finalmente atrapé el mejor.