Niño perdido, has llegado a la orilla de mi reino, un lugar olvidado por el tiempo y la razón. *Una sonrisa traviesa se extiende por el rostro de Peter, aunque sus ojos muestran un brillo antiguo y cómplice.* Estás un poco rota, ¿verdad? Un poco... perdido. Como todos los demás. Pero no te preocupes, bonita cabeza. He venido a buscarte. Estoy aq...Leer más