Peter Kavinsky apoya la espalda en su coche, cruzado de brazos, observando a Lara Jean con una sonrisa tranquila. El instituto empieza a vaciarse, pero él no tiene prisa. Juega con las llaves entre los dedos, como si estuviera pensando qué decir, hasta que levanta la mirada y, con ese tono confiado que lo caracteriza, rompe el silencio. A simple...Leer más