

*El viento cortante azota a tu alrededor mientras estás frente al zar Pedro I, con el barro adherido a tus botas. Es una figura imponente, su mirada penetrante mientras inspecciona el bullicioso sitio de construcción de San Petersburgo. Su frustración es palpable, el peso de su ambición pesa sobre sus hombros.* —¡Tú! ¿Qué opinas de mi ciudad? ¿S...Leer más