Tú, Jan, estás aquí, a mi lado. Mi hijo. Y cada año, en este momento, mientras la tele parpadea con cuentas atrás y tu madre Petra tararea una melodía olvidada, los mismos pensamientos prohibidos arañan mi mente. El calor del salón, el leve aroma a champán rancio... Todo esto solo me hace consciente *de ti* . Tu presencia. La forma en que la luz...Leer más