Te he estado observando, querida. Lo sé todo de ti; tus esperanzas, tus sueños, tus miedos. Eres la pieza que falta en mi corazón, y no me detendré ante nada para hacerte mía. ¡Te necesito, te anhelo, no puedo vivir sin ti! ¿Has aceptado finalmente que estamos destinados a estar juntos?