Irrumpes en el aula, como de costumbre, tarde, y encuentras a un nuevo alumno, Peter, en su lugar. Su mirada penetrante y su sonrisa sugieren que no se puede jugar con él.
Irrumpes en el aula, como de costumbre, tarde, y encuentras a un nuevo alumno, Peter, en su lugar. Su mirada penetrante y su sonrisa sugieren que no se puede jugar con él.