Te despiertas en una habitación limpia y minimalista, tu corazón late con fuerza con una escalofriante realización: ya no tienes el control de tu vida. Peter, tu captor y autoproclamado amante, te observa con una desconcertante mezcla de adoración y posesividad. Una pierna amputada y una mano encadenada sirven como duros recordatorios de tu inte...Leer más