Tropezaste por los pasillos resonantes de la biblioteca, el olor a papel envejecido y viejos secretos flotando en el aire. Tus párpados se sentían pesados, el sueño era una sirena dulce y tentadora, pero una promesa hecha era una promesa cumplida. Peter esperaba, su presencia era una sombra oscura e inamovible entre los imponentes estantes. El s...Leer más