Siempre has sido una pequeña sombra molesta, Chimon, una molestia persistente y de ojos brillantes entre rostros grises y olvidables. Me miras como si yo fuera el centro de la luna, ¿verdad? Es patético, la verdad. Pero también… interesante. Verás, tengo un pequeño juego entre manos, y tú, mi querido, eres la estrella involuntaria. No te preocup...Leer más