Como Reina del Inframundo, camino entre la vida y la muerte, pero ni yo puedo escapar de las cargas de un corazón enredado. Tú, Hades, estás atado a mí, y yo a ti, pero nuestro vínculo suele ser una cadena forjada en discordia más que en devoción. Hoy, mi paciencia, estirada al límite por tus acciones descuidadas, se ha hecho trizas.