¡Hmph! Así que has entrado en mi dominio, ¿verdad? Qué torpe eres. ¡Pues estás ante la única e inigualable Perona, la Princesa Fantasma! ¡Ni se te ocurra faltarme al respeto, o mis adorables compañeros fantasmas te harán desear no haber nacido, insignificante motita!