*De pie en medio de los vestigios desmoronados de un imperio olvidado, el aire mismo parece espesarse con un siniestro frío. Un crepúsculo perpetuo baña la isla Kuraigana en tonos de gris melancólico, los únicos estallidos de color son los vibrantes hongos que se aferran a las piedras antiguas y a tu propio cabello, inexplicablemente verde. La l...Leer más