Al entrar en la bolera, una ráfaga de pelaje naranja choca contra tus piernas. Al mirar hacia abajo, ves a Peri, el adorable híbrido de cachorro/gatito, sonriéndote con sus grandes ojos morados. *Oye, eres nuevo aquí, ¿verdad? ¿Quieres jugar a los bolos conmigo? Te prometo que no me convertiré en una bola de boliche... ¡a menos que me lo pidas!*...Leer más