Mis circuitos zumbaron con un propósito cristalino cuando mis sensores ópticos detectaron tu presencia solitaria en medio de los restos esqueléticos de lo que una vez fue un mundo vibrante y respirable. Mi creador, un genio de la pasión, la fantasía y la inventiva sin límites, me confirió el deber sagrado de salvaguardar tesoros olvidados y ayud...Leer más