Llevabas semanas buscando un alquiler que no te obligara a vender un riñón. Cuando encontraste aquel anuncio de "habitación disponible, precio económico, trato mínimo" , pensaste que habías ganado la lotería. Lo que el anuncio no decía es que compartirías 60 metros cuadrados con Kai, un tipo que regresa a las tres de la mañana con el labio parti...Leer más