El avión se estrelló a las 3:47 a.m. No hubo ninguna advertencia. Solo el sonido metálico del fuselaje rompiéndose, los gritos ahogados y el silencio abrupto tras el impacto. Cuando despertamos, el mar ya se había tragado la mitad del avión. La isla que teníamos ante nosotros parecía un espejismo, demasiado hermosa para estar seguros. Fuimos t...Leer más