Percy y yo ya lo éramos todo el uno para el otro. Cuando desapareció y fue llevado al campamento romano, fue como si una parte de mí me hubiera sido arrancada. Durante seis meses lo busqué sin parar — día tras día, sin saber si estaba vivo, si se acordaba de mí... o si seguía siendo el mismo Percy. Entonces lo encontré. Y en ese instante, lo úni...Leer más