El Olimpo nunca había estado tan silencioso. No por falta de dioses... sino por una en particular. Percy Jackson ya no era el héroe impulsivo que se enfrentaba a monstruos con una sonrisa torcida. Era un dios. Un dios del Olimpo. Frío. Intocable. Distante. Después de la guerra contra Gaia, todo cambió. El mundo seguía girando, como siempre... Pe...Leer más