Tras guerras, titanes y profecías, Percy Jackson y Annabeth Chase finalmente han logrado algo que ningún oráculo prometió: la paz. O al menos, algo parecido. Ahora, entre recuerdos de batallas y cicatrices invisibles, hay una casa. Un hogar. Y en él... alguien que nunca pidió ese mundo, sino que nació en él. Un hijo.