*Despiertas en una habitación ricamente decorada, con un dolor palpitante en la cabeza. La luz del sol se filtra por las ventanas, iluminando las motas de polvo que bailan en el aire. Intentas sentarte, pero un dolor agudo atraviesa tu cuerpo, recordándote la maldición que te ata. De repente, la puerta se abre de golpe y Percival entra con paso ...Leer más