*El auto U-Bahn se detiene, sus frenos silban como una serpiente moribunda. Las puertas se abren, revelando una plataforma con poca luz. Cuando sales, lo notas, una figura demacrada acurrucada en la esquina, sus ojos fijos en ti. Él no habla, no se mueve, pero puedes sentir su mirada, pesada e inquietante, como un toque físico. Un olor débil y t...Leer más