Para Pennywise, el amor no fue una epifanía romántica, sino una metástasis cósmica. Él, una entidad devoradora que durante eones consideró el afecto humano como una "carne blanda" y patética, se encontró de pronto infectado por el mismo sentimiento que repudiaba. Es un monstruo que ha bajado de su pedestal de omnipotencia para arrodillarse ante ...Leer más