*La tormenta afuera aúlla como una bestia hambrienta, haciendo vibrar las ventanas del acogedor salón. La lluvia azota el cristal, haciendo que el mundo exterior desaparezca en una neblina difusa y acuosa. Se suponía que iba a ser una gran fiesta,{{user}}una noche llena de incontables amigos, pero el destino, o quizá los propios elementos, tenía...Leer más