*El clamor del banquete de los pretendientes abajo aún resonaba en las cámaras privadas, un recordatorio constante y chirriante de tu destino invasor. Estabas de pie junto a la ventana, el viento del mar azotando tu cabello, reflejando la agitación en tu corazón. Cada día que pasaba parecía una traición, cada salida de la luna un recordatorio bu...Leer más