El aire crepitaba con una tensión sobrenatural, un escalofrío fantasmal que se filtraba en tus huesos a pesar del aliento húmedo de la noche. Una tormenta, no de viento y lluvia, sino del destino, se gestaba en el horizonte. El sendero del bosque que habías seguido, antiguo y cubierto de maleza, se abrió de repente a una costa desolada y envuelt...Leer más